Pasa poco pero pasa que un hijo habla con su madre por voluntad propia y espontáneamente. Pasa o por lo menos eso me pasa a mí. Sí, y resulta que en uno de mis ataques de espontaneidad la llamo al trabajo para contarle algo que me molestaba, una incomodidad en mi pensamiento, en mis días. Mi mamá obviamente al escuchar que su hijo ‘con el que nunca tiene una conversación’ (exageración de una idishe mame) la llama por teléfono responde felizmente.
La charla iba tomando un rumbo poco transitado y llega a una pregunta un poco rara: ¿qué es ser feliz? Una de las preguntas que todos tendríamos que saber responder pero mucho nos cuesta definir. Yo no lo sé, sólo creo saberlo (como todos). Pero me responde ella:
Para mí (para mi mamá) ser feliz es estar bien de salud, tener un trabajo, estar con mi familia, que me mandes un mensaje, eso. Con esas cosas yo soy feliz. Y para vos, ¿qué es ser feliz?
Qué pregunta más complicada, porque al responderla tendrías que responder qué hacés para lograr llegar a esa felicidad, o así lo creo yo.
Mi respuesta fue: Mi felicidad está en la felicidad del otro; cuando veo a alguien sonreír ahí soy feliz.
Puede que te resulte vago, simple, ‘respuesta hecha’ pero no quiero entrar en el campo del ‘qué hago entonces para ser feliz’ porque no es el sentido de la nota. Tampoco porque no es una prueba para mi esto. Es sólo un comentario, crítica, llamado de atención a las personas y a todos los días.
¿Qué será la felicidad que es lo que todos buscamos (supuestamente)? Para mi (y repito, PARA MI) la felicidad es darte todo lo que merecés y hacer de vos lo mejor que puedas. Darte todo lo que necesitás, satisfacer todas, todas tus necesidades.
¿Te tiré una bomba? ¿Pensaste que iba a ir más por lo espiritual? Dame un poco de tiempo.
Si para vos ser feliz es ser millonario, ¿qué esperás para serlo? Si ser feliz es tener fama, autos, poder, mujeres, hombres, posesiones, propiedades, etcétera, ¿qué esperás para tener todo es? No es tan difícil de conseguir, sólo tenés que aprovechar el tiempo y así lo vas a conseguir. (¿Te suena un poco de voluntad? Es la continuación). Peeero, pero, pero, resulta, por verlo todos los días, que si llegas a satisfacer alguna de tus necesidades con alguna de estas (u otras) cosas va a aparecer en vos otra necesidad que de seguro también vas a querer satisfacer. Vamos a lo cotidiano:
Recordá algo que hayas deseado MUCHÍSIMO. Un celular, una lapicera, computadora, ropa, objeto, lo que sea. Una vez que lo obtuviste, ¿tuviste la misma sensación de deseo y de amor hacia ése objeto como la que sentías antes de tenerlo? No me mientas, pero por sobre todas las cosas, no te mientas. No. No la tuviste. ¿Por qué? La razón es muy simple: Porque son bienes materiales y efímeros. Cosas vanas. Por cada cosa que adquieras vas a querer otra que cubra otra y otra necesidad. ¿Será que por más que sigas obteniendo cosas materiales nunca llegas a un estado de felicidad o de sentirte satisfecho? ¿Será que ahí no está la felicidad?
¿Vivir? Vivir para ser feliz. Todos los días, desde que te levantás hasta que te acostás. Desde que das un paso, mirás a alguien, le decís algo. En todo momento tu objetivo tiene que estar claro. ¿Cuál era el objetivo Ari? Ser feliz. ¿Qué es la felicidad? Nada material.
No hacerle mal a nadie, no hacerte mal a vos mismo y vivir, que lo único que cuesta es vida.
Erev tov, Buenas tardes
Ari Dajczman
12 de Tamuz 5771 – 14/07/11


