Una canción distinta a la que escuchamos todos los días. Un poco de humor, sarcasmo, música, noticias, y reflexiones

lunes, 8 de agosto de 2011

El arma de doble filo


Alguna vez cuando fuiste chico, si no es que lo sos o te sentís como si fueras tal, te dijeron que no muerdas los cuchillos. Por lo menos que no los lamieras.
Si fuiste lo suficientemente vivo te habrás dado cuenta por qué te lo dijeron. Sin embargo hay un lado de la hoja de metal por el que sí se puede pasar la lengua sin ningún problema. Es una de las caras de este instrumento, la que no tiene filo.
¿Qué pasaría si existiese un supuesto caso, o un supuesto cuchillo, que tiene el filo de los dos lados? Tendrías que, aunque sea, tener un poco de cuidado al agarrarlo.
De eso quiero hablar un poco, de un arma de doble filo: la bondad.
Creo yo, que no existe cosa en el mundo que se compare con ayudar al otro y darle lo que necesita para ser feliz. Lo podemos ver en una pareja, en una relación de amistad, de padres e hijos, etc. No hay cosa más linda que ser bueno con alguien. ¿Hace falta que te diga por qué?
¿Nunca te pasó que hiciste algo por alguien si pedir nada a cambio y te costó ‘sacrificio, malasangre, nervios, etc.’? Y no sólo eso, sino que además de no recibir nada a cambio, hay veces que, para colmo, perdés.
Lo raro es que tendría que existir en vos un vacío, pero te sentís más lleno que nunca.
¿Se entendió? De todas maneras este ‘filo’ es lo que me ocupa hoy, sino del que apunta para vos. ¿Qué quiero decir?
Ser bondadoso tiene sus consecuencias y muchas veces duelen bastante. Querer hacer feliz a otro implica ceder en millones de situaciones, hundir el orgullo en el más profundo de los océanos, estar para esa persona aunque muchas veces no lo merezca. Estar miles de veces solo/a porque, al parecer nadie entiende realmente lo que es querer ayudar al otro, ser un bicho raro que va en contra de la corriente. Saber, como nadie, perdonar. Desear el bien, más allá de que las consecuencias te dejen solo. Mostrar quién y cómo sos, por más de que sabés que la gente lo puede usar en tu contra.
Estar siempre con una sonrisa, tal vez para poner feliz al otro, deriva en que dejen de preguntarte si sufrís, si llorás, si tenés una pena que hiere muy hondo.
¿Será que al fin de cuentas ganan los que viven usando una careta y se olvidan de mostrarle al mundo lo que siente su corazón? ¿Será que las mayorías tienen razón siempre? ¿Será que para ser feliz tenés que vivir día a día como si fuera el último y el día que te mueras se acaba el mundo? ¿Será que lo que importa realmente es cuán famoso sos, cuántas mujeres o pertenencias o plata tenés? ¿Será que si no estás a la moda, no existís?
No señor, me resigno a eso y a la idea de seguir pensando eso. Me resigno e insisto en un mundo reinado por la bondad y el altruismo. Quiero un mundo donde cada persona pueda mostrar quién es y cómo es. Un mundo donde ser feliz y querer hacer feliz al otro no tenga un precio que pagar, ya sea con plata, dolor o mucho sufrimiento. Quiero un mundo donde el ‘cómo estás’ tenga un peso importantísimo. Que las personas antes de ser egoístas sean abnegadas y piensen en lo que le puede pasar al otro antes de actuar por sus propios intereses.
Podés decir que el mundo que quiero es utópico, pero las utopías las crearon los pesimistas. Estoy seguro que vos querés el mismo mundo que yo y si crees que es una nunca lo vamos a lograr.
You may say that I'm a dreamer, but I'm not the only one. I hope someday you'll join us,
and the world will be as one.




Fe de erratas: Sé que la nota no está del todo bien redactada pero necesitaba protestar y éste me pareció un buen medio.


Laila Tov – Buenas Noches
9 de Av 5771 – 08/08/11
Ari Dajczman

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