Una canción distinta a la que escuchamos todos los días. Un poco de humor, sarcasmo, música, noticias, y reflexiones

domingo, 12 de junio de 2011

¿Dónde quiero estar?

Como arte de magia o por inspiración divina me pregunté cual es el lugar que le corresponde a uno en el mundo. Parece irónico que las preguntas más cortas sean las más difíciles de responder. ‘¿de dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Quién soy?’. Siempre ocupamos nuestro tiempo tratando de responder las preguntas del caos en el que vivimos y tratar de organizarlo en un cosmos (como la cultura occidental-griega nos viene enseñando desde sus inicios). Tarde o temprano llegan esas respuestas, a veces más tarde que temprano, pero en fin, llegan.
Lo que me interesa ver es cómo uno siempre se fija en organizar las cosas, en ordenarlas, en justificarlas. Esas cosas que son externas a nosotros y nos olvidamos de lo que hay dentro nuestro. ¿Será que no hay caos en nuestra vida? Y si estás leyendo esto, vas a coincidir conmigo de que no hay persona en toda la existencia que su vida haya sido fácil u ordenada. Mientras más cosas pensás que tenés bajo tu dominio, más te das cuenta de las cosas que escapan a vos. Pero bueno, hoy a los que nos ocupa.
¿Cuál es el lugar de cada uno en el mundo? Cuando nos vamos de vacaciones decimos que pertenecemos a ese lugar. Cuando crecemos en un marco por el que dejamos nuestros días, nuestras horas, donde nos hacemos amistades, decimos que pertenecemos a ese lugar. Cuando somos grandes y formamos una familia decimos que nuestra casa es nuestro lugar. Resulta que cuando vivimos algo tan fuerte decimos que pertenecemos ahí o nos sentimos como si toda la vida nos hubiera preparado para estar ahí. Que nuestro destino es estar ahí. Que si existiera una felicidad seguro que la encontramos ahí. Que La Paz que tanto necesita nuestra alma para desarrollar su máximo potencial está precisamente en ese lugar, pero cuando estemos precisamente ahí vamos a contagiarnos de eso que tanto anhelamos porque encontramos un equilibrio.
Debo decir que para mi la felicidad no está en ese lugar. Y la pregunta indicada es ¿por qué? Porque (para usar un ejemplo) aunque tengamos los hijos más maravillosos del mundo, o estemos en ese lugar soñado (una montaña, el mar, la nieve, Disney, etc) depende únicamente del estado en el que nos encontremos en ese momento. Lo que estoy queriendo decir es que no importa tanto (si bien suma muchísimo) de dónde estemos sino de cómo estemos en ese preciso momento.
¿Por qué recordamos con melancolía los tiempos que pasaron? ¿Quién no quisiera volver a ser niño y poder disfrutar más de la vida sin tantas responsabilidades? ¿Acaso nos acordamos de cómo sufríamos cuando éramos chicos? Claro, pero como somos ahora nos sería facilísimo superar esas ‘pequeñísimas’ crisis de niño (o lo creemos así). Será que decimos que ese lugar que nos provocó o nos provoca algo es nuestro lugar porque existe algo que nos toca donde nada ni nadie lo hace. Será que en esos lugares o mejor dicho, en esos momentos cuando estamos en esos lugares, nosotros no somos los mismos. Será que no existen los problemas en esos lugares. ¿A quién se le ocurriría decir que su lugar es donde está lleno de problemas, sufrimientos, caos? A nadie.
Es hermoso irse de viaje y abstraerse de la vida cotidiana (una de las razones por las que ‘vacacionamos’). Pero lamentablemente no podemos irnos de vacaciones todos los días (porque dejarían de ser vacaciones). Por ende la clave o el desafío hacer del lugar en el que estemos nuestro lugar. ¿Cómo? Estando de la mejor manera para poder disfrutar el día a día.
Yo creo que el lugar de cada uno es, o tendría que ser, el Hoy pensando en cómo voy a estar mañana. Es un desafío que te lo propongo y me lo propongo. Es el desafío que se nos presenta todos los días, vivir. Que lo único que cuesta es vida. Y estoy seguro que vivir y estar bien, nos va a llevar a ser un lugar para el otro y que quiera estar con nosotros porque le damos felicidad y paz.
Ari Dajczman
12/06/11 - 10 Sivan, 5771

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